lunes, 20 de junio de 2005

Argentina día 3.

Hay que reconocerlo.
Voy a necesitar por lo menos unos 3 meses bien trabajados para volver y decir "Sí, conocí Buenos Aires". Y el doble de tiempo para decir que conocí Argentina. Con su equivalencia en $$$. Pero no importa, voy disfrutando de lo que puedo, veo cada cosa nueva, me lleno los ojos, los oídos y la boca con experiencias nuevas y excelentes.
Una caminata planeada a Caminito resultó postpuesta debido a que conforme empecé a caminar, mis sentidos fueron guiándome solo. Los locales de dulces, ropa, servicios y más se repiten sin cesar y uno deteniéndose 10 o 15 minutos.
Hoy me di gusto y me comí una rica pizzita. Obviamente que necesitaré probar los otros sabores. Pero me gusta todo lo que pruebo. Los dulces son cosa de otro mundo, el chocolate aparece en miles de formas, una muy popular es el relleno con dulce de leche, espectacular.
De todos modos tengo que administrar el dinero sabiamente. No quiero pasarme de mi límite impuesto, salvo alguna emergencia.
Hoy mientras caminaba, terminé en uno de los malls más elegantes de BUenos Aires, el Patio Bullrich. TODO de marca. Es decir, las cosas de calidad máxima y sumamente caro. Ropa de 300 o 400 pesos para arriba, marcas exclusivas, todo muy elegante, osea, como para que las mujeres pasen siquiera un día entero metidas ahí. Porque había también una tienda de ropa de hombre muy elegante llamada Etiqueta negra, las camisas eran algo tremendo, elegantísimas y bien caras. Un conjunto de hombre de camisa, corbata, pantalón, corbata, saco de fieltro y bufanda bien pasaba los 2000 pesos. También veía las tiendas de tecnología, los televisores de alta definición y casi planos, los cds de música variadísima.
Bueno, el caso es que pasé más de 7 horas paseando. No sé si salga más luego, pero tengo hambre. Veré qué compro para comer.
Mañana la sigo.