miércoles, 15 de junio de 2005

Hasta Tacna, por los fríos mares...y más allá.

Finalmente pasé la frontera de Perú con Chile, y vaya viajecito que me tocó echarme, eh... y ni hablar el que me espera para llegar a Santiago. Son más de 2000 kilómetros hasta Santiago. En estos momentos me encuentro en Arica, una bonita ciudad fronteriza. Hasta donde pude ver, tiene una gran vista al mar, y su extensión la comparo a la ligera con Portoviejo, evidentemente mucho mejor desarrollada. Deduzco que en Chile podré estar máximo un día, porque si no, mi plata volará. Ayer, tras dar las últimas vueltas por Lima cogí un bus directo hasta Tacna. Fue un viaje laaaaargo e impresionante pues me la pasaba viendo la costa árida y la gran llanura desértica del sur de Perú. Lastimosamente cuando llegamos a Nazca, no pude ver las líneas porque a ras del suelo no se ve nada, segundo porque estaba anocheciendo y la visibilidad menguaba y finalmente, me había quedado sin rollo! Hoy sin falta compro otro...
Me he dado cuenta que la cultura, o por lo menos la gastronomía oriental está muy pegada en Perú, pues ellos ofrecen su "menú chifa" muy criollo. Por ejemplo, en un pequeño pueblo donde hicimos la segunda parada a las 11 de la noche (La primera parada fue a dos horas de Lima para almorzar, pero la comida se veía medio rara, habían moscas a nubes y lo peor era que los precios eran el doble de lo normal) degusté un "Cau cau criollo" que era un estofado de mondongo y papas, con arverjas y otras cosas. Interesante. Hasta mientras, una fundita de higos secos fue mi único sustento, junto con la botella de agua.
El clima acá en Arica es agradable, pero en Tacna estaba sumamente frío, bueno también será por lo de la madrugada. Igual, dentro de poco me embarco hacia Santiago. Lo que no sé si será más barato hacer saltitos o irme en un solo bus. Eso sí, de ley tendré para otro día ENTERO de viaje. Ay, mi pobre trasero...