martes, 14 de junio de 2005

La vida nocturna de Lima...y terremotos!

Bueno, dentro de poco saldré a Tacna, que es la población fronteriza con Chile. Ayer, tras regresar un rato al hotel donde estaba, decidí probar la vida nocturna. Lima es una ciudad que duerme muy poco, hay varios lugares para divertirse y pasarlo bien. Me recomendaron ir a Miraflores, más específicamente en un lugar llamado la Calle de las Pizzas. Es un callejón REPLETO de locales de comida y música tanto en vivo como de CD. Todos tratan de jalarte hacia sus locales. LAmentablemente yo para lo que era comida, no daba más. Había estado comiendo en la zona conocida como Chabuca Granda (realmente la señora ha sido sumamente querida en Perú) donde uno pasea, come, ve artesanías y demás. Merendé un "anticucho" mixto, que es una selección de carnes en salsa, que consistía en corazón, lomo, mollejas y mondongo. Se lo sirve con papas y choclos. Muy muy bueno. Eso sí, la porción que me lancé eran para dos personas, con razón quedé lleno... Lo acompañé con un Pisco sour, el famoso Pisco Sour. Su sabor es muy interesante. Luego anduve dandome postres diversos, lo que era la mazamorra de calabaza, una espesa colada de zapallo, la crema volteada, muy parecido a nuestro queso de leche, los guargueros que son tortillas de trigo aflautadas rellenas de manjar.
En la calle de las Pizzas, uno encuentra como ya dije de todo, pero sobre todo lo que le daba el nombre a la calle. Y si uno no tenía hambre (mi caso) podía darse de bebidas desde cerveza. Eso sí. La cerveza y las otras bebidas son CARAS. Diez soles por un jarrón grande de cerveza era mucho. Tomé una cervezita ahí, una limonada frappé allá, pasé el resto de la velada en "The old pub", donde sobre todo se reunen gringos. Ahí me hice amigo de Tom, un californiano que hacía surf y que manejaba negocios de viajes. Vivía en Cuzco. Me estaba convenciendo de irme a Cuzco y a Macchu Pïcchu cosa que hubiera aceptado de no tener en prioridad llegar a Argentina.
Por ahí me fui enterando que en la zona sur de PErú había habido un fuerte terremoto que tenía asustada a la gente de esa zona y se sintió hasta en Bolivia. A ver luego qué logro registrar...
Eran como la 1 cuando me regresé a mi hotel, cansado y sobre todo inflado de la cerveza.
Al despertar salí directo hacia la agencia Flores donde por 50 soles me llevaban cómodo hasta la frontera con Chile. De ahí, ya dependería de mi cuenta...