martes, 16 de enero de 2007

TOFU EN QUITO: CRÓNICA DE UNA MUDANZA A CUOTAS...

Estaba esperando a estabilizarme en mi pisito acá para por fin tratar de resumir lo que han sido los primeros quince días ( y espero que pasen muchos mas) de haber vivido en la capital de mi país (FRÍO! ¡FRÍO! FUCK YEAHHHHHH!!!).
Así que vamos con la croniquilla...

Era el primer día del año 2007, reventamos cohetes, tragamos relleno y pavo en mi caleta con familiares invitados, la pasamos muy bien. El unico bemol era que sólo se me habia podido conseguir un boleto para Quito para las cuatro de la tarde, lo que significaría que llegaría a eso de las doce siendo optimistas. Y vaya que fui OPTIMISTA, al ver el puto bodrio de compañía que me toco viajar: CARLOS ALBERTO ARAY. Compañía hija de la celembísima puta que lo parió. Señores, si quieren viajar a Manabí, NUNCA lo hagan en la Aray.
Tras salir con un retraso de 40 minutos, aduciendo que los pasajeros no llegaban (suficiente tiempo para yo buscar alguna tiendita donde comprar pilas para mi mp3, que decidió morirse en ese momento...) empezamos el viaje a paso de tortuga y recogiendo pasajeros hasta virtualmente embutir gente hasta que todo reesquicio de aire quedase colapsado por carne. Con el puto calor insoportable, los asientos reapretados (el panza del oficial no quiso meter mi mochilota al baúl, cosa que tuve que llevarlo en las piernas.. auch) y el infernal vallenatico hijo de remil putas estallando como minas en mis neuronas, yo maldecía una y otra veza esta compañía de mierda, que lo último que deben pensar es en la atencion al cliente. La excusa del asno del oficial? Que como era feriado, era legal apretar gente...
No alargo mucho el cuento, el caso es que recién a las DOS Y MEDIA de la mañana pudimos llegar a Quito. El besaescrotos del chofer iba a velocidades de caracol con reuma, y parando peor que buseta.
Tres de la mañana en la estación de Cumandá. Con mis huesos y tendones como acabados de pasar por la máquina de hacer melcocha, con 30 kilos de equipaje a cuesta, indefenso como una anciana y con mi primer día de trabajo a menos de 4 horas de ocurrir, estuve 10 angustiosos minutos golpeando la puerta de un hotel hasta que abrió. Tras bañarme, intenté dormir más que sea un poco.

6:00
Me pongo el disfraz decente (saco y corbata) y vuelo hasta Solca. Son siete y media cuando a las puertas de Solca suena mi fono. ¡EStaba retrasado! Volé hasta verme con mis nuevos compañeros, y se me explicó que en Solca, el hospital oncológico, se trabajaba de 7 en punto a 3 y media. Wow...
Tuvimos unas reuniones con el TOP de la jerarquía en el hospital. El director médico y el Presidente. Se me puso muy en claro que sobre todo primaba la atencion al paciente. Y que aquí los errores eran muy poco tolerados. Gulp...
Así que tras conocer a los "sempai" fui visitando todos o casi todos los departamentos del hospital. Es un lugar enorme y bien organizado.
Tras salir a eso de las 3, mi cerebro tenía seis letrotas escritas en mi campo visual.
...D-O-R-M-I-R...
Pero no.
Mi departamento esperaba, junto con mi arrendatario.
A diez minutos del hospital, en unos muy bien situados condominios en el Sector El Inca, yacía el que iba a ser mi nueva guarida. Un departamento de tres pequeños dormitorios, baño, sala y cocina. Justo lo que recetó el doctor.
Aunque las cosas no iban a salir tan bonitas...
Primera noche en el piso: A dormir como mendigo! Lo único que había traído era mi ropa, mi PS2, unos cuantos juegos, el manual de Merck, toallas, y YA. Así que dormí con ropa puesta, envuelto en toallas y otra ropa, sobre el piso madereado... y de almohada, mis pesas tobilleras. Mi pobre cuellito... Otra sorpresa turra. La ducha eléctrica NO FUNKA. La recontramegamilarchip... saber lo que es el agua que DUELE. Agujotas heladas que sientes cada gota recorriendo el cuerpo. Entre gruñidos, notas altas, jadeos, hipos y sonidos semejantes, me di una gélida ducha. Por lo menos había traído licuadora, cosa que pude sobrevivir a base de batidos de leche y frutas (guineo... ) y como en Solca me dan almuerzo..¡yay!.

Dos días y me llegó el colchón. ¡HURRA! Cobijas y colchas! ¿Pero y las almohadas?
Mis amigos bloggers (Gaby, Ludo, Alice, Laura y Psycho) deseaban hacerme el "Huasi Pichay". Al principio el término me amagó feo, pero luego me dijeron que era una ceremonia de bienvenida a la nueva casa. Y se dio. Una botella de BUEN vino (Un cabernet Concha y Toro de reserva) sirvió para compartir la única taza y elevar el brindis. La Gaby se le salian las lágrimas viendo los detallitos de su viejo piso... Tras eso, humo de incienso y tabaco, se hablaron de temas revariados (sexo, por ejemplo), hasta que apareció un nuevo blogger. Atrapasueños. Ahí nos fuimos haciendo panas, y eso que no mencioné que conocí al adorable Demoño de Gaby. Ya quisiera presentarle a mi sobrino...
Lamentablemente (por yo tener guardia al día siguiente) tuvimos que cortar a las doce. Pero por lo menos brindamos (y nota mental, impedir bajo cualquier costo que se vuelva a traer ese HORRIBLE vino tetrapak marca "Santa Mamerta" o algo así, es GLIFOSATO con azúcar y alcohol metílico...) y la pasamos muy bien.

Finalmente, tras una semana de demora y dos paquetes de ropa y colchon enviados, aparecieron mis padres. Ahí me metí una endeudadota con mi viejo que pienso pagarle en tres meses. Pero era necesario. Ahora tengo ya TV, cocina, mesa, cama. ¡Por fin es un verdadero PISO DE SOLTERO! Así que señores, recuerden el peaje!! Jajajaja!!
Claro que faltan otros detalles como muebles para apoyar el TV (está en el suelo), mi dvd que lo tiene mi hermano, mi manga y mis juegos y mi anime, y algo más de arte para decorar el piso.
Por lo tanto queridos lectores, ahora es oficial.
TOFU-SENSEI ESTÁ EN QUITOFFFFFFF!!!!