martes, 10 de febrero de 2009

Tras un largo viaje, finalmente he llegado hasta La Paz, Bolivia! Traveler, día 21.

Que mas gente!
Luego de haberme pegado una larga noche en ese terminal de Asunción finalmente pude comprar un boleto para salir hasta Santa Cruz, Bolivia el cual me salió en 230000 guaraníes. Así que luego de sacar otra platita para el boleto, y de lavarme un poco, salí a conocer un poco la ciudad hasta que fuera las 19:00.
La gran cagada fue que la temperatura promedio era de 37º llegando hasta los 40º sin pena, y yo caminando, resoplando y sudando peor que en spa. Pregunté a unos pacos cómo le hacía para llegar al centro, y me demoré en llegar. Vi algunos lugares tipo bahía guayaca, con precios bajos, pero no estaba el celu que deseaba, así que seguí. Para mi mala leche, era domingo, así que en el centro todo lo que fuera digno de meterse a ver o curiosear, estaba cerrado a cal y canto. Un poco cabreado me senté en un parque cercano al río viendo a los lugareños sorber su mate. En Paraguay se consume mucho más que en Argentina, y es común ver a la gente cargando su termo y su mate para estar chupa que chupa.
Así que bebiendo lo que sea bajo ese sol y esa temperatura tórrida en verdad, tomé un bus de vuelta al terminal, y preferí quedarme dos horas tonteando en la web porque con el acondicionador la pasaba fresquito, antes de pegarme otra vuelta. Cuando finalmente tomé el bus y empecé a salir de Asunción, me di cuenta que al lado contrario se encontraban las áreas más aniñadas, los shoppings y demás guevadas. Verga y miseria!
El viaje hasta Santa Cruz, poco que reportar, igual se hizo salida legal de Paraguay y ya entrada la mañana, entrada legal en Bolivia. Y en Santa Cruz, ciudad dispuesta en forma de anillos, probé algunas exquisiteces locales, como el pan de yuca propio de la zona, cañe..cañi... algo así. Un mondongo apanado, entre otras golosinas. De una tomé el carro para La Paz, costándome 120 bolivianos aprox. Un detalle cabreante fue que cometí el error de llevar los guaraníes (unos 300000) a Bolivia y cambiarlos allá, y el cambio era muy desventajoso para la venta, cosa que salí perdiendo plata. Mierda!
Ahora bien, el carro iba casi repleto, por suerte era amplio y cómodo de asientos, pero con un tufillo continuo. Y para más inri, me toca en la fila de los locos, cosa que me llenó la nariz una peste a meados brutal que haciendo truquitos con la ventana logré paliar en parte. En la mañana ya en pleno altiplano hicimos parada para desayunar.
Finalmente antes del mediodía llegué a la Paz.
Pero cuando intenté sacar dinero me pasó un detalle muy enojoso. En uno de los cajeros del terminal, del Banco nacional de Bolivia para ser exactos, hice el pedido de sacar 500 pesos bolivianos, unos 71 dólares. En el proceso de conteo de billetes la máquina como que se cuelga y se me cancela la transacción. Retiro mi tarjeta y esta vez logro sacar el mismo billo de un cajero de otro banco. Por si las moscas voy a internet y mi temor se hizo real. El débito se hizo en mi cuenta! Fui a buscar a la policía para que me apoye en el asunto, y ellas muy amablemente me indico lo que debia hacer y a que numero llamar, de hecho me prestaron su celu para hacerlo. Me explicaron el problema, que hubo una falla de comunicación y que el problema debía arreglarlo en una oficina ACT creo del edificio del mercantil Santa Cruz. Tomé un taxi y por 10 bs (son 7 bs un yanki por si aca) me llevó al edificio. Ahí expuse mi problema y me dieron una impresión de la transacción fallida para que en mi banco en mi país me cancelen esa transacción y me devuelvan la plata. Ahí la puse bien segura y esperando que no me vean las guevas en mi banco salí a buscar hospedaje, el cual era cerca del lugar, se llama Wild Rover Hostel y está ocupado principalmente por británicos teniendo su propio Irish Pub.
Bueno, luego de haberme alojado y todo, me fui pues a pasear. El problema es que a 3100 metros de altura, es mucho más enrarecido el aire y es más jodido caminar. Y con toda esa lomada de sube y baja... imaginense.
Me fui primero a la Calle de las Brujas a curiosear un poco y ahí compré té de coca y algo de hojas frescas las cuales probé un poco. Sabe a césped, claro está y con esa pasta oscura llamada lima, masticando masticando te anestesia la boca. Tengo que ir al museo de la coca, para ver si consigo más productos para repartir entre la gente, entre otras cosas jajajaja.
Conforme pasen los días, les iré contando.
Nos vemos!
(Mierda, esta señal está lenta, tal vez ponga unas tres fotos como mucho)

Esta es una imagen del mercado de Asunción. O por lo menos, uno de ellos. Venden unas piñas enanísimas.

Esta es la catedral de Asunción uno de sus símbolos más representativos.

Aqui haces tu salida legal de Paraguai.

Este es el juramento del soldado boliviano.

Una panorámica de La Paz, desde El Alto.