viernes, 17 de mayo de 2013

Del Rap, un DIAMANTE. NACH.

Primero que nada, no soy fan del Rap, y mucho menos de sus congéneres, sea Hip-Hop y otros. Al gentuzón ni hay que mencionarlo, pues eso es como el sobrenadante de la destilación o el bazuco de la droga. Porquería pura, para ser consumido por parias, delincuentes e infrahumanos.

Sin embargo, algunas canciones sí logran calarte hondo y destacar por sobre el océano de ofertas, la mayoría hechas sólo para el fin comercial.

Por recomendación de un amigo, empecé a recabar en las rimas veloces, atinadas y fluidas de este sociólogo y literato que logró combinar la exquisitez del idioma con la rudeza del Rap Hip-Hop.
Español de nacimiento, Nach Scratch (hoy sólo NACH), de nombre original es Ignacio Fornés Olmo, de Alicante. Como dije antes, se requiere de mucho talento para lograr impresionarme y vaya que este señor lo ha logrado.

El cómo maneja tan tranquilo el idioma es de mención. Años luz de distancia del gentuzonerillo promedio que con manejar 10 vocablos mal rebuznados ya se cree leyenda musical.


Esto es poesía que te llena el mate. Las verdades duras como patadas a las guevas.


Algún romántico? Pruebe a dedicarle esta ODA a su amada y verán el resultado. Ahora comparemos con el típico "venpadatetabajoyteloundoperraputazorrayosoybacanoytedoyratraca"

No hay punto de comparación, concluyo. Nach es un hombre genial que plasma unas letras en el rap o hip-hop dignas de permanecer en los anales musicales por toda la eternidad.


La yapita, para que vean que este señor no ofrece desperdicio.